Leyenda de La Atropellada de Mulegé que sigue aterrando al pueblo
La leyenda de "La Atropellada de Mulegé" es una de las historias más conocidas entre los habitantes de este pequeño poblado.

La leyenda de “La Atropellada de Mulegé” es una de las historias más conocidas entre los habitantes de este pequeño poblado de Baja California Sur. El relato, que comenzó a difundirse durante la década de los años setenta, ha pasado de generación en generación y sigue alimentando el misterio que rodea las carreteras y calles de la comunidad, donde muchos aseguran haber sido testigos de extraños sucesos relacionados con una misteriosa mujer.
Según la versión más popular, un hombre que regresaba de trabajar en un rancho ubicado en las afueras del pueblo conducía de noche por la carretera cuando observó a una joven caminando. El cansancio acumulado tras la jornada le jugó una mala pasada y, en un descuido de apenas unos segundos, terminó atropellándola. Al detener el vehículo y bajar para ayudarla, encontró a la mujer inmóvil sobre el camino. Preso del miedo y los nervios, decidió abandonar el lugar y continuar su trayecto rumbo a Mulegé.
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Mientras se acercaba al poblado, el conductor comenzó a escuchar gritos cada vez más intensos provenientes del interior del automóvil. Alarmado, miró por el espejo retrovisor y descubrió que la misma mujer a la que había atropellado estaba sentada en el asiento trasero. La inesperada aparición lo dejó completamente paralizado por el terror, aunque logró llegar hasta el pueblo antes de detener el vehículo.
De acuerdo con la leyenda, el hombre descendió del automóvil, pero el impacto emocional fue tan fuerte que sufrió un paro cardíaco y murió pocos instantes después. Desde entonces, los pobladores relacionan ese episodio con diversos acontecimientos paranormales que, aseguran, continúan ocurriendo en la zona donde supuestamente sucedió el accidente.
Quienes afirman haber visto a la llamada “Atropellada de Mulegé” describen la figura de una mujer agachada, cubierta por una oscura sombra que apenas permite distinguir su silueta. Lo único que sobresale, cuentan, son sus brillantes ojos, visibles incluso a la distancia. Para muchos, se trata del espíritu de aquella joven que nunca aceptó su destino y continúa vagando por los caminos del pueblo sembrando miedo entre quienes cruzan su camino.



