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Las pinturas rupestres de BCS que tienen miles de años

Baja California Sur resguarda uno de los patrimonios rupestres más extraordinarios de América. Entre cuevas, cañones y sierras, antiguas pinturas muestran escenas que fueron creadas hace miles de años y que todavía pueden contemplarse en el desierto sudcaliforniano.

Mulegé | 20/08/2026| 15:41

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San Borjita: una de las pinturas más antiguas de América

En un punto remoto de la Sierra de Guadalupe, en Mulegé, se encuentra la cueva de San Borjita, uno de los sitios más singulares del patrimonio arqueológico de Baja California Sur.

De acuerdo con información del Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC), una de las pinturas bicolores del sitio fue fechada en aproximadamente 9 mil años antes del presente. El lugar también conserva una figura humana cuya antigüedad ha sido estimada en alrededor de 7 mil 500 años, según registros de la Dirección de Patrimonio Mundial del INAH.

Las fuentes oficiales manejan diferentes dataciones, pero coinciden en algo: San Borjita posee un valor arqueológico excepcional y forma parte de una de las tradiciones de arte rupestre más antiguas de la península.

Además, este sitio tiene un significado especial para la arqueología mexicana: fue el primer lugar con arte rupestre estudiado formalmente en México, durante la década de 1950.

No es lo mismo San Borjita que la Sierra de San Francisco

Aunque ambos sitios se encuentran en el municipio de Mulegé, San Borjita y la Sierra de San Francisco no son el mismo conjunto rupestre.

San Borjita pertenece al denominado estilo Sierra de Guadalupe, mientras que la Sierra de San Francisco concentra algunos de los murales rupestres más famosos de Baja California Sur.

La Sierra de San Francisco forma parte de la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno y fue inscrita como Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1993. En sus 12 cañones principales se han registrado más de 2 mil sitios arqueológicos relacionados con la presencia humana.

Entre los lugares más conocidos están La Pintada, San Gregorio, Las Flechas, La Soledad, El Ratón, El Brinco, San Julio y Cuesta Palmarito.

La Pintada y los enormes murales

Uno de los sitios más impresionantes es la Cueva La Pintada, localizada en el cañón de Santa Teresa.

Sus paredes están cubiertas por figuras humanas, animales terrestres y especies marinas realizadas principalmente en rojo, negro, blanco y amarillo. Algunas pinturas fueron colocadas unas sobre otras, formando hasta siete capas pictóricas.

La monumentalidad de estas representaciones dio origen al término “Gran Mural”, utilizado para describir esta extraordinaria tradición pictórica.

Algunas figuras fueron realizadas a varios metros sobre el suelo, lo que ha llevado a considerar que sus autores pudieron utilizar estructuras o andamios para alcanzar determinadas zonas de las paredes.

¿Cómo visitar las pinturas rupestres?

San Ignacio es uno de los principales puntos de partida para conocer los murales de la Sierra de San Francisco. Desde ahí comienza el recorrido hacia San Francisco de la Sierra y posteriormente hacia los diferentes cañones.

El acceso requiere organización previa, autorización correspondiente y acompañamiento de guías, pues se trata de sitios arqueológicos ubicados en zonas remotas y de difícil acceso.

Dependiendo del lugar elegido, los recorridos pueden realizarse mediante caminatas, cabalgatas o vehículos adecuados para caminos de terracería. Algunas expediciones requieren permanecer fuera de las localidades durante uno o más días.

Por ello, no se trata de una visita turística convencional: es necesario llevar agua suficiente, alimentos, ropa y calzado adecuados, además de respetar las indicaciones de los responsables del sitio.

Un patrimonio que no debe tocarse

Uno de los aspectos más importantes durante la visita es no tocar las pinturas rupestres. Aunque algunas han sobrevivido durante miles de años, el contacto humano puede contribuir a su deterioro.

Tampoco deben realizarse modificaciones, inscripciones o cualquier actividad que pueda alterar las paredes y el entorno arqueológico.

Para quienes no pueden realizar el viaje hasta los cañones, existen también recorridos digitales que permiten conocer algunos de estos sitios sin desplazarse hasta ellos.

Un viaje a miles de años de historia

Las pinturas rupestres de Baja California Sur permiten asomarse a una época en la que los antiguos habitantes de la península dejaron en las paredes de cuevas y cañones una representación de su mundo.

San Borjita y la Sierra de San Francisco cuentan historias diferentes, pero ambas forman parte de un extraordinario legado arqueológico. Sus figuras humanas, animales y símbolos muestran que mucho antes de la llegada de los europeos ya existía en la península una profunda relación entre las comunidades y el paisaje.

Hoy, miles de años después, esos murales siguen ahí, en medio del desierto, recordando que Baja California Sur no solo guarda playas y paisajes espectaculares, sino también uno de los grandes tesoros arqueológicos de México.

René Herrera

Con formación en Relaciones Internacionales por la UQROO Campus Chetumal, combino mi interés por los temas globales y virales con la creación de contenido dinámico. Apasionado por la música, las series y el entretenimiento.

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